
Cuando una propiedad lleva meses publicada sin ofertas, la primera explicación que aparece es siempre la misma: está difícil el mercado.
Pone a prueba la explicación por defecto de que el mercado está difícil: entre marzo y agosto más de la mitad de los barrios subió y solo un cuarto bajó. Si el barrio no cayó, el mercado no explica una propiedad estancada. Lo que sí rota es la oferta, con casi cuatro de cada diez publicaciones de menos de un mes, mientras la corrección de precio llega tarde y ronda el 5%.


















